Sustituye plafones agresivos por difusores amplios o regletas orientadas al techo. La luz rebotada crea amplitud y calma. Un solo cambio de luminaria con mejor ángulo y difusión transforma techos bajos en lienzos serenos, suaviza imperfecciones y prepara el escenario para capas puntuales que delinean funciones sin saturar la vista.
En cocina, estudio o tocador, cambiar bombillas frías y duras por LED regulables con 90+ CRI ayuda a leer texturas, cortar con seguridad y maquillar sin sorpresas. Coloca luz donde se necesita, con sombras controladas. Notarás menos fatiga, colores más fieles y superficies que parecen mejor mantenidas y más valiosas.